Cómo armar una rutina visual que funcione
Por Javier Almonacid, papá de Adaya y creador de Mi Adaya · 17/10/2026 · 5 min
Una rutina visual le muestra a tu hijo qué viene después. Para muchos niños con autismo o TDAH, saberlo de antemano baja la ansiedad y les permite hacer más cosas solos. Los apoyos visuales son una de las prácticas con evidencia identificadas para niños autistas (NCAEP). Así se arma una que funcione.
1. Empieza por un momento, no por todo el día
Elige el momento que más cuesta: alistarse para el colegio, bañarse, ir a dormir. Una rutina que funciona en un momento difícil vale más que una agenda del día entero que nadie mira.
2. Divide en pocos pasos
Entre 3 y 6 pasos. Si una tarea es muy larga, divídela en partes ("lavarse los dientes" puede ser poner pasta, cepillar, enjuagar), pero solo si tu hijo lo necesita. Una lámina que se termina enseña más que una que siempre queda a medias.
3. Un pictograma y una palabra
Usa la palabra que tu hijo ya conoce y usa en casa: si dice "pichi" y no "baño", escribe "pichi". Para chicos que ya leen bien, puedes usar solo texto; a los adolescentes suele incomodarles lo que parece infantil.
4. Ponla donde ocurre
La de la mañana, junto a la cama. La del baño, en el baño. A la altura de sus ojos, siempre en el mismo lugar.
5. Enséñala con el ejemplo y retira la ayuda de a poco
- Las primeras veces, recorre la rutina con él: señala el paso, hazlo juntos, márquenlo.
- Después, solo señala el pictograma, sin decir nada.
- Luego, solo mira la lámina. La meta es que la consulte sin ti.
6. Que termine bien
Pon como último paso algo que le guste: un cuento, un rato de juego. Celebra cada paso cumplido de forma breve y concreta ("¡te pusiste los zapatos solo!").
7. Revisa a las dos semanas
- Si casi siempre la cumple solo, ya la dominó: es momento de retirar un apoyo o sumar un paso nuevo.
- Si casi nunca se completa, no insistas igual: probablemente sobran pasos o el horario no calza con el día real. Simplifica.
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Esta guía resume estudios y experiencia de familia; no reemplaza la orientación de un profesional que conozca a tu hijo o hija. Si algo aquí no encaja con su realidad, confía en quien lo acompaña.